Los jugadores de Warriors de Golden State, Stephen Curry y Andre Iguodala.
Foto
EFE

Share:

Los Warriors solo piensan en revalidar el título, no en marcas

Este lunes podrían coronarse como campeones.

La marcha triunfal de los Warriors de Golden State les ha convertido ya en el equipo de la NBA con más victorias conseguidas en una sola temporada, pero la que más desean es la que les asegure el segundo título de liga consecutivo.

La oportunidad la tendrán el lunes por la noche cuando en su campo del Oracle Arena de Oakland se enfrenten a los Cavaliers de Cleveland en el quinto partido de las Finales de la NBA que dominan 3-1 al mejor de siete.

De ahí, que a los jugadores de los Warriors no les diga nada que en lo que va de temporada ya tienen en su poder 88 victorias, una más de las 87 que alcanzaron los Bulls de Chicago, del legendario Michael Jordan, en la de 1995-96.

Los jugadores de los Warriors volvieron a recordar que su única preocupación y pensamiento está puesto en llegar al quinto partido con la mentalidad de jugar bien y luchar al máximo por el triunfo.

Lo único que saben es que conseguir el triunfo es revalidar el título de campeones de la NBA por segundo año consecutivo, lo que luego si le daría valor a todos las marcas en un año, que al margen de lo que suceda en las Finales, ha sido de ensueño.

Sin embargo, los jugadores insisten que no quieren mirar atrás por lo conseguido sino lo que realmente les falta por alcanzar y que no es otra cosa que el título de campeones.

"Evidentemente, va a ser nuestro partido más importante del año", comentó Stephen Curry el Jugador Más Valioso (MVP) de la NBA en las últimas dos temporadas. "Eso es lo que nos hará felices a todos".

Pero Curry también es consciente que hasta que no se juegue el partido el factor emociones habría que tenerlas bajo control y alcanzar el máximo de concentración mental.

"Siempre hablamos de que sólo por jugar en casa no podemos relajarnos ni considerar que el triunfo está asegurado. Trabajamos toda la temporada para tener la ventaja de locales y ésta es una gran oportunidad para nosotros", subrayó Curry. "Necesitamos jugar con sentido de urgencia y ser agresivos".

 Esa actitud es fundamental de cara al quinto partido, la que el entrenador de los Warriors, Steve Kerr, pudo ver en el cuarto que resultó en una gran victoria (97-108) que les puso a las puertas del título.

"El equipo sabe que en sus manos está la gran oportunidad de luchar por el segundo título, pero sin que esa responsabilidad les condicione a la hora de jugar", valoró Kerr. "Lo conseguimos en el cuarto al no sentir la presión de la victoria sino de jugar mejor que lo hicimos en el tercero".

Los Warriors parecían cansados de las preguntas sobre la falta de eficacia encestadora mostrada por Curry y el escolta Klay Thompson en los primeros tres partidos frente a los Cavaliers.

El equipo de Golden State acalló todas las críticas en el cuarto partido al ver como Curry y Thompson, más conocidos como los "Splash Brothers", se combinaron para 11 triples y ayudaron a que el resto del equipo estableciese una nueva marca en las Finales con 17 canastas conseguidas desde fuera del perímetro en un sólo partido.

Curry, quien no sumó siquiera 20 puntos en ninguno de los tres primeros partidos, llegó a los 38 puntos, mientras que Thompson aportó 25, la mayoría en momentos decisivos del partido.

"Recuperamos nuestra propia identidad en el juego y ahí estuvo la clave de la victoria y con esa mentalidad tendremos que salir en el quinto partido", reiteró Thompson.

De hecho, los Warriors tuvieron mejor porcentaje de triples que de dos puntos, y aunque no es lo normal, para este equipo de Golden State fue la fórmula ganadora.

"Eso significa que dentro del equipo tenemos recursos a la hora de conseguir la victoria y que podemos buscar variantes que nos lleven a alcanzar nuestros objetivos, sin importar quien esté jugando en el campo", valoró Kerr al comentar la baja por suspensión de un partido del ala-pívot titular Draymond Green.

Los Warriors son conscientes que ese obstáculo que se les presenta hará todavía más difícil el partido del lunes, pero tienen la fuerza y el gran deseo de convertirse en el séptimo equipo en la historia de la NBA que haya podido ganar dos títulos de liga consecutivos.

EFE

Más sobre este tema: